Y llegaste tú
y tus ojos dieron luz a mi oscuridad,
y tu risa fue música para mis oidos,
y tus manos dieron forma a mi cuerpo,
y tus besos colorearon mis noches.
Y llegaron
tus mentiras,
mis dudas,
los miedos,
los reproches.
Y me quedo
atada a tus manos,
amarrada a tu cuerpo,
enganchada a un te quiero.
Soy adicta a tus besos.
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